Mierda de artista

No se asusten por el improperio anterior, en realidad no es culpa mía. Solo es el nombre con el que el creador italiano Pietro Manzoni presento en 1961 su obra en la Galería Pescetto de Albisola Marina.

La obra de arte del Sr. Manzoni consistía en sus propias heces embutidas en latas cilíndricas de unos cinco centímetros de alto. Así hasta noventa recipientes idénticos con sus desechos dentro, colocados en una inmensa torre y que él mismo tituló “Mierda de artista, contenido neto: 30 gramos. Conservada al natural. Producida y envasada en mayo de 1961”.


Hoy en día, cada una de esas noventa latas con tan curioso contenido adquiere en el mercado del arte cifras astronómicas, más de cientos de miles de euros. Eso solo cuando alguna de ellas sale a subasta de forma puntual y no está catalogada dentro de importantes colecciones estatales de arte contemporáneo.

Por supuesto, todas están firmadas y seriadas, por lo que es difícil su imitación o sustitución en el futuro.

Pietro Manzoni se burló de todo utilizando la ironía perfecta en su trabajo. El sarcasmo como arma arrojadiza, la broma como auténtica revolución interior. En lo más profundo detestaba la norma del gusto estético, capaz de disparar el precio de una pieza solo por contener la firma de un artista reconocido. Aunque solo sea eso: mierda. Puras heces firmadas por una estrella.

Magnífica y lúcida mente que ni tan siquiera vivió para ver a miles de visitantes admirando una de sus pequeñas latitas expuesta en la Tate Modern de Londres. Les ves cómo caminan alrededor y cómo acercan su interesante mirada a los ingredientes que contiene. No quieren perderse cada uno de sus detalles.

Este domingo pasado se clausuró la Feria ARCO.

¡Cuánto hubiera disfrutado nuestro querido Manzoni!


Post a Comment

Your E-mail will never published nor shared. Notice that the required fields are marked *...

*

*

Type your comment out: