Cuanto valen las cosas: el hosting II

Ya me están tirando de las orejas y se acaba de publicar el artículo anterior sobre el tema del hosting. Hablaba sobre cuanto cuesta operar una empresa de hospedaje web y me han caido de todos los colores. Pensaba escribir un comentario, pero como los colegas que se han sentido ofendidos no se han animado a hacer públicas las críticas, creo que es motivo para otra charla: …de como no cogérsela con papel de fumar e ir a la sustancia en esto del hosting o en lo que sea.

Ni pretendo pontificar sobre nada, ni tendré razón, ni todos los casos son iguales. Hay magníficas empresas de hosting que llevan muchos años ofreciendo sus servicios, ejemplo Acens o 1234web. No admito que nos coloquen en otra liga :-) Otras no tan magníficas pero que también llevan muchos años (no hay narices para nombrar una, con lo que me puede caer encima). Y otras muchas, la mayoría, que llevan más o menos tiempo pero no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir.

Puedes poner en marcha una empresa de hospedaje web o de fabricación de churros y vender al precio que te de la gana. Pero lo que no puedes es ponerte tu mismo los palos en los ruedas y luego preguntarte porque no anda el carro. En el artículo anterior mencionaba un caso de una gente, hipotética, aunque son primos hermanos de muchos que conocemos, que vendía un plan gigantesco a un precio ridículo. Por lo tanto tenía que vender un montón para conseguir algún beneficio. Pero no contentos con ello, los muy idiotas, porque no se les puede calificar de otra forma, van y permiten meter 5, 10 o yo que se cuantos dominios en el mismo plan.

Vale, podría aceptar pulpo como animal de compañía. Pero no puedo aceptar que vendas algo a un precio ridículo y que luego si el cliente está satisfecho, no pueda contratarte otro producto similar porque… ¡se lo estás regalando! Eso sí, con la esperanza de que nunca consuma lo que le has prometido. Pues anda que no, va y le ofrece 10 por el precio de 1. Consigue poco más de 5 euros por lo que nosotros conseguimos 80 o 90 y otros 200. ¿Es que los de 200 por 10 dominios están locos? No, quieren construir un negocio y dar servicio a sus clientes. El que está loco es el que obtiene 5. Ese sí que está majara perdido. ¿Cuando obtendrá una recompensa de su trabajo? ¿Cuando llegue a 20.000 dominios?

Ese modelo de negocio solo se lo pueden permitir empresas muy grandes, tipo Telefónica, con inversiones gigantescas y robots en el teléfono. Y ni siquiera ellos juegan a ese juego. Porque hacen falta cifras de ventas gigantescas para alcanzar cualquier hipotético beneficio que nos planteemos.

Meter 800 o 1000 dominios en un servidor y venderlos a 2 euros al mes puede hacerlo cualquiera. Pero señores el ancho de banda tiene un precio. Difícil bajar de 1 euro Giga, si queremos una calidad decente. La buena calidad es bastante más cara. Un servidor cuesta dinero. Las instalaciones donde se hospeda esa máquina, ni te cuento. Y un personal cualificado, es lo más caro de todo el paquete. Si ese cliente contacta solamente 2 veces al año, no es que no tenga beneficio, estará costando dinero.

Una empresa que el 80-90% de sus ingresos proceda de un plan que cueste menos de 5-6 euros al año, NO PUEDE: o dar calidad o dar servicio o dar seguridad o sobrevivir en el mercado. Se tendrá que comer alguno o todos los oes. Y por supuesto, partiendo de la base de que ofrezca planes de unos pocos cientos de megas y unos pocos gigas, de forma que si el cliente consume más obtenga un ingreso extra.

Si le das hoy en día a alguien un plan con 10Gb de espacio, lo utilizará de buzón de correo permanente, de almacen de fotos, de pelis o de lo que sea. Y si no, se lo prohibirá nuevamente la letra pequeña. Con lo que again, bajo mi punto de vista, estará engañando a su cliente. Porque al final hay más cosas que no puede hacer, que las que si puede.

Que estos tipos hagan esto me parece casi una estafa, pero normal, cada uno se busca la vida como puede. Pero que el cliente se crea que es más listo que nadie y está haciendo una magnífica compra, es como la de aquel que se metía por los callejones más oscuros buscando plan y casi siempre le daban por el saco. A veces encontraba plan, pero eran las menos. Es el timo de la estampita: si consiguen timarte, es porque pensabas timar al otro.

Disculpen la acritud y lo siento por el que se de por aludido. Je, de verdad que te quiero y se lo que estás trabajando. En, también se lo que estás trabajando, pero no puedes repetir todas las idioteces que veas por ahí: céntrate en algo.


Post a Comment

Your E-mail will never published nor shared. Notice that the required fields are marked *...

*

*

Type your comment out: