Cuanto valen las cosas: el diseño web
- 2006-05-20
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- Tecnología
En el post anterior quería hablar del diseño en general: diseño gráfico y diseño web. Pero según escribía el comentario, me di cuenta de que era mejor separar los dos temas. Léelo si tienes un rato, te dará una visión más amplia.
Elegir a un diseñador gráfico es relativamente fácil. La vista te dará CASI toda la información que precisas. En el caso del diseño web, tu vista puede ser un arma de doble filo.
En el diseño web además de lo gráfico, influyen elementos técnicos que o no son visibles o si lo son, no son fáciles de identificar para alguien sin experiencia.
¿Como debería ser el CV de un diseñador web? Para una persona sin algún conocimiento decidir quien es un buen diseñador o no, es sumamente complicado. Algo aparentemente interesante, gráficamente hablando, puede ser un desastre desde un punto de vista práctico y/o técnico. Y estos dos factores son determinantes. Si se resuelve adecuadamente todo irá bien, si no: nuestros visitantes pueden no ver nuestra página, no verla adecuadamente, plantear serios problemas de seguridad. Y todo ello puede desembocar en problemas operativos, económicos, legales, …
He entrevistado a centenares o miles de diseñadores. Descartar a los menos expertos es muy fácil para mi. La proporción de diseñadores que se salvan es de menos de 10 por cada 100, depende del puesto al que opten y la experiencia que se les solicite. En la siguiente selección no suele haber problemas. En la última fase más de una vez me la han metido, el que prometía la leche, no tenía ni agua. La diferencia es que en el periodo de prueba todo sale a la luz. En tu caso no será así, probablemente si ha sido suficientemente hábil, no te enterarás.
Daré algunas pistas:
- Debe tener formación y experiencia, tanto en el ámbito técnico, como artístico. Podría ocurrir que tenga una formación artística e inquietudes técnicas. Aunque es más probable conseguir un buen diseñador de alguien con formación técnica e interés por el arte. La mayor parte de diseñadores web con un perfil artístico, no solo son poco competentes técnicamente hablando, ni siquiera pueden entender porque son poco competentes. Es así.
- El portfolio es determinante. Te gusta o no. Que te diga que ha hecho exactamente en cada trabajo. Y que te muestre los trabajos en vivo, no solo sobre el papel.
- Descarta al diseñador que utiliza mayoritariamente Flash. Sopena de que sea un gurú del Flash, y eso se nota, no tiene ni idea de diseño. Menos de que técnicas aplicar en cada caso. Y mucho menos, sabe que es Internet. Esto es así, también, radical. No dejes que te caliente la cabeza. Descártale. En otro momento te daré una explicación más extensa de porque es así.
Como recomendaba para el diseñador gráfico, si consigues sus datos a través de terceros, verifícalo.
Y la pregunta que nos ha traido hasta aquí ¿cuanto cuesta una página web? Si era difícil contestar en el tema del diseño gráfico, más a esto. Si algo aparentemente simple, como dos tarjetas de visita pueden ser rádicalemente distintas, dos páginas web no te digo. Aunque los dos factores principales se mantienen: creatividad y tiempo. Añadiría un tercero, que ni siquiera se como calificar y en el tema web es fundamental, vamos a llamarle experiencia, profesionalidad o mejor: visión global.
La creatividad viene dada por la experiencia y formación del diseñador, es el elemento más difícil de valorar. El pone el precio, si te gusta su trabajo, negocia.
El tiempo es algo más fácil de cuantificar. Cuanto más técnico sea el trabajo y menos creativo, más fácil definir cuanto tiempo lleva.
Visión global, es algo fundamental en cualquier trabajo de cualquier clase, normalmente se deja en manos de terceros: a la hora de hacer una tarjeta de visita, la impresión es trabajo de otro profesional. Saber como se comportan las tintas y el papel no es algo de lo que tenga que ocuparse el diseñador, necesariamente. En el diseño web todo está en manos del diseñador y/o su equipo. Es un factor determinante. Sin esta visión global, sin la experiencia y conocimientos que implica, no puede ser un buen profesional. Si eres consciente de que no posee las cualidades necesarias, busca otro candidato.
Considerando estos factores, una página web sencilla: quienes somos, de donde venimos y a donde vamos, pongamos 20 páginas en total, implicaría una o dos semanas de trabajo. No te costará menos de 500 euros. El rango habitual estaría entre los 1000 y 3000 euros. Puede variar notablemente en función de la empresa que la realice, la complejidad y las técnicas utilizadas: que incluya programación, una zona para añadir y modificar contenidos, etc
Si consideramos proyectos más complejos: portales, herramientas de comercio electrónico, etc, las bandas son demasiado amplias y depende de muchos otros factores. Una tienda con 1000 productos puede costar 2000 euros o 200.000. Influyen tecnologías, lenguajes y bases de datos elegidas; las funcionalidades a implementar y muchas factores Si tienes alguna duda, pregúntame y trataré de darte un precio orientativo.
Y si no has leido el post anterior acabo con los mismo consejos, creo que son perfectamente aplicables.
Y sobre todo utilizar el sentido común. Porque deseemos que algo sea de una determinada forma, no lo será. Porque deseemos que un buen disño cueste la mitad, el 99% de las veces no ocurrirá.
Cuando me piden consejo sobre estos temas, pido que sigan unas reglas muy sencillas:
-Define un presupuesto realista
-No llames a tu primo, vecino o colega que se la bien eso de pintar. Espérate antes de llamarle.
-Vete a las páginas amarillas, en papel si vives en una gran ciudad, en Internet si es una pequeña. Pide presupuesto y ejemplos de su trabajo a tres o cuatro profesionales.
-Si tienes tiempo y ganas, Internet te permitirá encontrar muchos profesionales que tienen su portfolio online. Estúdialos. Intenta encontrar referencias sobre ellos.
-¿No llega el presupuesto? Discute la forma de pago. La gente que lleva años en este negocio, están acostumbrados a escuchar todo tipo de propuestas. No le pidas que te divida el pago en 6 meses sin dar ni un céntimo por delante, porque no solo no negociará, ni siquiera te escuchará. A no ser que seas una empresa muy reputada.