Cuanto valen las cosas: el diseño gráfico
- 2006-05-20
- Trackback URL
- Tecnología
Muchas veces, a la hora de hacer una inversión, nos encontramos con que no tenemos elementos suficientes para decidir que es un precio razonable. Esto ocurre con cualquier servicio pero es notable en áreas como el diseño gráfico.
Si hablamos solo de diseño, no incluimos imprenta o gastos de otro tipo, hay dos elementos principales a tener en cuenta: creatividad y tiempo.
En cuanto a la creatividad, no obtendremos las mismas tarifas de un diseñador renombrado que de otro desconocido. No conseguiremos los mismos precios de un profesional que de alguien que no lo es.
El tiempo es otro parámetro fundamental a tener en cuenta. No es lo mismo crear una imagen nueva para una empresa, que crear una tarjeta de visita o aplicar un logotipo a algún elemento común. El proceso de crear una nueva imagen, para un profesional, es un trabajo en el que debe tener en cuenta todos los factores, para acertar con la imagen que definirá mejor a una empresa y que la hará más atractiva a sus potenciales clientes. Obviamente no es algo que pueda dejarse en manos de alguien sin experiencia.
Diseñar no es dominar una serie de herramientas, sentarse delante del Photoshop o el Corel y ponerse a hacer experimentos. El diseño es fundamentalmente un ejercicio intelectual que parte de una información básica para obtener un producto que se ajuste a los fines planteados por el cliente. Los profesionales del diseño piensan. Y piensan mucho. Es más, puede que no se siente delante del Photoshop y deje esa tarea a un tercero. Por lo tanto una primera regla sería que Photoshop y Corel no son igual a diseñador. Como martillo y escoplo no son igual a escultor.
Diseñar ni siquiera es una cuestión de buen gusto. Tu o yo, podríamos tener un razonable buen gusto, incluso magnífico, a la hora de elegir que es más adecuado. Siendo unos completos ineptos para CREAR algo. La creación es un proceso distinto, que requiere conocimientos, formación y experiencia. Para aplicarlo será preciso el dominio de una serie de herramientas y técnicas. Esta última parte es la fácil y la única, que en algunos casos, dominan algunos de los llamados diseñadores. Segunda regla: sin conocimientos, formación y experiencia, no es un profesional. Probablemente no se le podría calificar ni de diseñador.
¿Cómo identificamos al profesional? Lleva tiempo en el negocio y puede demostrarlo. Tiene un curriculum adecuado. Tiene un portfolio de trabajos extenso. Puede facilitar referencias de clientes. Puede facturar a su nombre, porque es autónomo, o con una empresa que está a su nombre. Si no cumple todas estas condiciones, sospecha.
¿Qué es un curriculum vitae adecuado para un diseñador gráfico? Una vez sorprendido por el diseño, centráte en los datos. Si no hay diseño en el CV, al menos que sea algo sobrio y funcional, pero pregúntale porque. Los diseñadores son tiquismiquis hasta con las facturas. Y si el diseño de alguno de los elementos que le representan ¿No te parece atractivo? no hace falta que sigas. Los buenos diseñadores son artistas en alguna forma. Tienen formación en áreas como diseño, bellas artes o arquitectura. Habitualmente te encontrarás gente con una formación multidisciplinar y se desenvuelven bien en otras facetas artísticas: fotografía, pintura, escultura, dibujo, etc.
Si consigues los datos del diseñador gráfico a través de terceros, haz todas las verificaciones igualmente.
Con esta información, ya tenemos una base para decidir cuanto vale un diseño hecho por un profesional. ¿Puede costar un logotipo 30 euros? Solo si crees que un diseñador puede hacer el trabajo en un par de horas y cobrar menos que una chacha. La respuesta obviamente es no. Será difícil encontrar un profesional, recuerda que no hablamos de diseñadores estrella, pueden ser muy caros, que te cobre menos de 200 o 300 euros. El rango más habitual se mueve entre los 500 y 2000 euros ¿El límite? no existe, decenas de miles de euros.
¿Cuanto cuesta toda la imagen de una empresa? Más complicado de evaluar, porque depende, además de considerar los factores anteriores, de que se incluya la integración en todos los soportes posibles o solo los más habituales, como son: logotipo, variaciones, tarjeta, sobre y carta. A estos puede añadirse: carpetas, rotulos, anuncios, sitios web, banners, etc. De forma general podemos estimar que una imagen completa no costará menos de 1000 euros y el rango habitual está entre los 2000 y 5000 euros.
Y sobre todo utilizar el sentido común. Porque deseemos que algo sea de una determinada forma, no lo será. Porque deseemos que un buen diseño cueste la mitad, el 99% de las veces no ocurrirá. Obtendremos una imagen mediocre o cara de llevar al papel.
Cuando me piden consejo sobre estos temas, pido que sigan unas reglas muy sencillas:
-Define un presupuesto realista
-No llames a tu primo, vecino o colega que se la bien eso de pintar. Espérate antes de llamarle.
-Vete a las páginas amarillas, en papel si vives en una gran ciudad, en Internet si es una pequeña. Pide presupuesto y ejemplos de su trabajo a tres o cuatro profesionales.
-Si tienes tiempo y ganas, Internet te permitirá encontrar muchos profesionales que tienen su portfolio online. Estúdialos. Intenta encontrar referencias sobre ellos.
-¿No llega el presupuesto? Discute la forma de pago. La gente que lleva años en este negocio, están acostumbrados a escuchar todo tipo de propuestas. No le pidas que te divida el pago en 6 meses sin dar ni un céntimo por delante, porque ni siquiera te escuchará. A no ser que seas una empresa muy reputada.
Suerte con la búsqueda